Un fuerte terremoto sacudió la costa noreste de Japón el pasado 11 de marzo, causando un gran tsunami y graves daños en amplias zonas del norte del país. El seísmo alcanzó una magnitud de 8,9 grados en la escala de Richter, el de mayor intensidad que Japón ha vivido en su historia y el cuarto mayor por intensidad de los que se tiene registro. Los daños personales y materiales son incalculables.
Japón es uno de los países más avanzados del mundo en lo que respecta a afrontar desastres derivados de fenómenos naturales y ha aceptado la ayuda internacional solamente en unas áreas específicas. Es importante que los esfuerzos realizados en terreno para ayudar no socaven la coordinación estatal en su respuesta a esta emergencia, especialmente ahora que los niveles de radicación están complicando los esfuerzos para asistir a los afectados. Sin embargo, Oxfam Japón se ha mobilizado y está proveyendo de ayuda a organizaciones locales que apoyan a la población más vulnerable refugiada en zonas de dificil acceso, donde la ayuda es escasa.
“El estado de Japón tiene los medios para asistir al 99% de la población afectada, pero siempre habrá quien necesite ayuda más específica”, señala la responsable de Oxfam Japón, Akiko Mera, desde Tokio.
Situación actual
La amenaza inminente de una catástrofe nuclear ha agravado el sufrimiento en un país que aún intenta ponerse en pie y rescatar a las víctimas después del terrible terremoto y tsunami.Japón es uno de los países más avanzados del mundo en lo que respecta a afrontar desastres derivados de fenómenos naturales y ha aceptado la ayuda internacional solamente en unas áreas específicas. Es importante que los esfuerzos realizados en terreno para ayudar no socaven la coordinación estatal en su respuesta a esta emergencia, especialmente ahora que los niveles de radicación están complicando los esfuerzos para asistir a los afectados. Sin embargo, Oxfam Japón se ha mobilizado y está proveyendo de ayuda a organizaciones locales que apoyan a la población más vulnerable refugiada en zonas de dificil acceso, donde la ayuda es escasa.
“El estado de Japón tiene los medios para asistir al 99% de la población afectada, pero siempre habrá quien necesite ayuda más específica”, señala la responsable de Oxfam Japón, Akiko Mera, desde Tokio.
Oxfam Japón ha iniciado la captación de fondos públicos para apoyar el trabajo de una organización local que ayuda a las madres y sus bebes en periodo de lactancia proveyéndoles de privacidad y atención psicológica inmediata por su situación de estrés, además de proporcionarles pañales y otros productos útiles. También apoya a otra organización que da apoyo a residentes en el país que no hablan japonés proveyéndoles de información.
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